Acogimiento en La Rioja 2026-08-10T13:09:27+00:00

ACOGIMIENTO FAMILIAR

Acoger es abrir tu hogar durante el tiempo que un niño lo necesita

Una familia puede ofrecer cuidado, estabilidad y referentes a un niño, niña o adolescente que temporalmente no puede vivir con la suya.

QUIERO INFORMARME

¿Qué es el acogimiento familiar?

El acogimiento familiar es una medida de protección que permite que un niño, niña o adolescente participe plenamente en la vida de una familia cuando, durante un tiempo, no puede permanecer con la suya.

La familia acogedora ofrece cuidados, afecto, educación y estabilidad durante el periodo establecido en su plan de protección. También colabora con los profesionales y, cuando resulta beneficioso para el niño o la niña, facilita la relación con su familia de origen.

El acogimiento en La Rioja

92niños, niñas y adolescentes viven en acogimiento familiar

81familias acogedoras los acompañan en La Rioja

29niños y niñas tutelados siguen esperando para poder compartir tiempo con una familia colaboradora

Datos del Gobierno de La Rioja · Mayo de 2026

Hay distintas maneras de ofrecer familia, tiempo y cuidado

Cada niño, niña o adolescente necesita una respuesta diferente. Algunas formas implican una convivencia continuada; otras permiten compartir etapas concretas, tiempo y experiencias familiares.

Modalidades de acogimiento familiar

Ofrece una respuesta familiar inmediata, principalmente a menores de seis años, mientras se estudia cuál es la medida de protección más adecuada. Su duración no supera normalmente los seis meses.
Se plantea cuando se prevé el regreso con la familia de origen o mientras se decide una medida de protección más estable. Tiene una duración máxima general de dos años, salvo que el interés superior del niño o la niña aconseje prolongarla.
Aporta estabilidad cuando el regreso con la familia de origen no resulta posible o las circunstancias aconsejan una convivencia familiar duradera. El niño o la niña conserva su identidad y puede mantener relaciones significativas con su familia.
Está dirigido a niños, niñas y adolescentes con necesidades específicas de apoyo. Requiere familias con formación y capacidades adecuadas y puede desarrollarse como acogimiento de urgencia, temporal o permanente.

Otras formas de compartir tiempo y familia

Niños, niñas y adolescentes de entre 7 y 17 años que viven en centros de protección pueden convivir con una familia durante un curso escolar.
Permite compartir periodos no lectivos, actividades y experiencias familiares con niños, niñas y adolescentes que viven en centros de protección y no mantienen contacto con su familia extensa.
Personas o familias pueden compartir tiempo, ocio y experiencias con menores tutelados mayores de siete años que viven en centros de protección, sin asumir una convivencia permanente.

¿Cómo es el proceso?

Informarte es el primer paso. A partir de ahí, el proceso permite conocer mejor el acogimiento, valorar las posibilidades de cada familia y buscar la respuesta más adecuada para cada niño, niña o adolescente.

  1. Infórmate y prepárate

    En la entrevista inicial conocerás las modalidades de acogimiento, las responsabilidades que implica y los apoyos disponibles. Después, la formación ayuda a comprender las necesidades, los vínculos y las situaciones que pueden presentarse durante la convivencia.

  2. Valoración y propuesta

    El equipo profesional estudia las capacidades, circunstancias y disponibilidad de la familia. Cuando existe una necesidad de acogimiento, la Administración busca la opción que mejor responda a la situación concreta del niño o la niña.

  3. Convivencia y acompañamiento

    El acogimiento se formaliza y comienza la convivencia. Durante todo el proceso, la familia cuenta con seguimiento profesional y apoyos adaptados al plan de protección y a las necesidades del niño, la niña o el adolescente.

Preguntas frecuentes

Informarte puede ayudarte a comprender mejor el acogimiento y a valorar con calma qué forma de colaboración puede encajar contigo.

Pueden informarse personas solas, parejas y familias con o sin hijos. No existe un único modelo de familia acogedora. Lo importante es disponer de estabilidad, tiempo, capacidad para cuidar y voluntad de colaborar con los profesionales y respetar la historia y los vínculos del niño, la niña o el adolescente.
No. Durante el proceso se valorarán tu disponibilidad, tus circunstancias y el tipo de acogimiento que podrías asumir. La propuesta final debe buscar siempre la respuesta más adecuada para las necesidades concretas del niño o la niña.

Cuando resulte beneficioso para el menor y esté previsto en su plan de protección, sí. La familia acogedora debe respetar sus orígenes y colaborar para que esas relaciones puedan mantenerse de una forma segura y adecuada.

No. La información inicial sirve para conocer la realidad del acogimiento, plantear preguntas y valorar con calma si alguna de sus modalidades o formas de colaboración puede encajar contigo y con tu situación familiar.

El primer paso es informarte

Una tarde, unas vacaciones, un curso escolar o una convivencia más estable pueden ofrecer a un niño, niña o adolescente tiempo compartido, seguridad y referentes. Conoce las opciones y valora con calma cuál puede encajar contigo.